HORMONAS EN EL ENTRENAMIENTO DE LA FUERZA

March 14, 2017

1. INTRODUCCIÓN

 

Después de analizar los factores del entrenamiento que inducen al aumento de la masa muscular en el articulo anterior, en este articulo realizaremos una exposicion de las diferentes hormonas que influyen en el entrenamiento de la fuerza y en la hipertrofia o aumento de la masa muscular.

 

2. ¿QUE SON LAS HORMONAS?

 

El sistema endocrino permite el mantenimiento del homeostasis del cuerpo humano y ayuda a responder a los estímulos externos . Su importancia en el campo del entrenamiento de la fuerza y la preparación física en general queda reflejado por el papel crítico que tuvo en el desarrollo teórico de la periodización del entrenamiento. (Baechle & Earle, 2007)

 

Las hormonas son mensajeros químicos sintetizados, almacenados y liberados en la sangre por glándulas endocrinas, que son las estructuras especializadas para la secreción.

.

 

3. ANABOLISMO VS CATABOLISMO

 

El remodelado continuo que sufren las proteínas musculares es el fiel reflejo del equilibrio entre los procesos anabólicos y catabólicos que suceden en el músculo. Este es un proceso dual que empieza con una fase catabólica durante el esfuerzo y continua con una fase anabólica durante la recuperación, que está orientada a la reparación de daños y al crecimiento muscular . (Naclerio, 2011)

 

La testosterona (T), la hormona del crecimiento (GH), somatomedina, factor de crecimiento insulina tipo I (IGF-1) y las hormonas tiroideas son hormonas anabolizantes que tienen efectos a nivel metabólico y celular. Mientras que, el cortisol, el glucagón y las catecolaminas son hormonas que provocan catabolismo. (Badillo & Ayestaran, 2002)

 

La concentración basal de testosterona en sangre o la ratio testosterona/cortisol permiten evaluar el balance anabólico/catabólico en que se encuentra un sujeto que esté sometido a un entrenamiento intenso.

 

 

4. HORMONAS QUE INTERVIENEN EN LA HIPERTROFIA

 

La secreción de hormonas anabolizantes suele variar a lo largo del día y está afectada, entre otras, por variaciones del sueño, dieta, toma de alcohol o fármacos, fatiga física o psíquica. Realizaremos un estudio de cada una de ellas:

 

1. HORMONA DE CRECIMIENTO- GH

 

La GH es producida de forma pulsátil por el lóbulo anterior de la hipófisis en 6-12 pulsos diarios que siguen un patrón rítmico de secreción circadiana Son muchos los factores fisiológicos que alteran la pulsatilidad de la GH, entre los que se incluyen la edad, el género, la composición corporal, el sueño, el estado nutricional, el ejercicio y la concentración de esteroides gonadales, insulina e IGF-1. (Naclerio, 2011)

 

SECRECCIÓN DIARIA

 

Tiene una forma pulsatirl, con diferentes picos y una secreción aumentada durante la noche. Se cree que dicho aumento nocturno contribuye a acelerar los procesos de reparación de los distintos tejidos, incluido el muscular. (Badillo & Ayestaran, 2002)

La secreción de GH está influenciada por distintos factores externos como la duración y calidad del sueño, la dieta, el consumo de alcohol y el tipo de ejercicio físico realizado.

 

ACCIONES DE LA GH

 

 

RESPUESTAS DE LA GH AL EJERCICIO

 

AGUDO- Los protocolos de ejercicio que se basan en series multiples producen mayores incrementos de GH que los protocolos basados en una única serie. Los programas de moderada-alta intensidad y alto volumen que emplean periodos cortos de descanso son los que muestran mayor respuesta de la GH, en comparación con entrenamientos convencionales que emplean elevadas cargas, bajas repeticiones y largos periodos de descanso. (Ahtiainen, Pakarinen, Alen, Kraemer, & Häkkinen, 2003)

 

CRONICO- el entrenamiento crónico no parece afectar sistemáticamente a la concentración basal de GH en respuesta al estímulo inducido por el ejercicio.

 

2 TESTOSTERONA

 

La testosterona es el principal andrógeno segregado por las células de Leydig testiculares bajo el estímulo de la hormona leuzitante (LH) hipofisaria. La testosterona participa en numerosos procesos fisiológicos, entre los que incluyen el metabolismo proteico muscular, la función sexual, la función cognitiva, la eritropoyesis, los niveles de lípidos plasmáticos y el metabolismo oseo.

 

En condiciones normales, los niveles de testosterona en las mujeres representan aprox. Un 10 % de los valores observados por el hombre. La secreción de testosterona está sujeta a un ritmo circadiano con un pico máximo de secreción a primera hora de la mañana (6 a.m). (Dickinson, Mccall, Byrnes, Kraemer, & Fleck, 1999)

 

ACCIONES DE LA TESTOSTERONA

 

La principal acción de la testosterona es estimular la espermatogénesis, es decir, crear espermatozoides en los testículos.

Las acciones en el musculo son las siguientes:

 

  1. Acción directa: la testosterona estimula, por una parte, los factores nerviosos, estimulando el aumento de la acción de los receptores de los neurotransmisores, como es el ejemplo de la acetilcolina, regenerar nervios, el diámetro y la longitud de las dendritas. Y, por otra parte, las fibras tipo II, transformándolas en tipos IIb. (Naclerio, 2011)

  2. Acción indirecta: la testosterona estimula la liberación de GH y de sometomedina que, como hemos visto anteriormente, estimulaban la síntesis de proteínas y los procesos de reparación. Por consiguiente, el gran efecto sobre el aumento de la síntesis proteica por parte de la testosterona no solo es debido a su acción directa, sino que, sobre todo, se debe a que potencia la acción de la GH (y la expresión del factor de crecimiento de la insulina tipo 1 IGF-1) y la somatomedina. (Badillo & Ayestaran, 2002)

 

RESPUESTAS DE LA TESTOSTERONA AL EJERCICIO

 

AGUDA- el entrenamiento agudo de musculación incrementa la concentración plasmática de testosterona libre y total en hombres. La elevación de los niveles plasmáticos como respuesta al entrenamiento agudo de musculación se atribuye a multiples factores, como la disminución de la volemia, la disminución del aclaramiento hepático o extra hepático, el incremento de la síntesis y secreción testicular de testosterona, la liberación por vasodilatación, la liberación directa por estimulación catecolaminergico de la testosterona almacenada en los testículos, el aumento de la producción o la pulsatilidad de la LH o el efecto estimulante del lactato sobre la secreción de testosterona.

 

A su vez, la magnitud de la respuesta depende de la cantidad de masa muscular implicada, de la intensidad, volumen y experiencia en el entrenamiento y del estado nutricional. Los ejercicios que implican grandes grupos musculares, practicados a intensidad moderada, elevado volumen e intervalos cortos de descanso, actúan como estresores metabólicos potentes con elevado componente glucolitico, que sirve como estímulo para la liberación de testosterona. (Naclerio, 2011)

 

CRÓNICA- Los cambios en los niveles plasmáticos basales de testosterona durante el entrenamiento a largo plazo son inconsistentes o inexistentes. El entrenamiento crónico puede aumentar las cifras basales de testosterona, aunque algunas veces no se observan cambios significativos a largo plazo.

 

El nivel de testosterona libre es un factor a tener en cuenta a la hora de valorar el grado de entrenabilidad de un deportista.

 

3. CORTISOL

 

El cortisol, la principal hormona glucocorticoide, se sintetiza en la corteza suprarrenal en una cantidad cercana a 10-20 mg diarios. El cortisol es una hormona catabólica que, entre otras funciones, participa en el catabolismo proteico muscular, siendo su efecto más intenso sobre las fibras musculares tipo II. Además del aumento del catabolismo proteico, el cortisol estimula la lipolisis de los adipocitos y disminuye la síntesis proteica muscular, lo que se traduce en un aumento de la concentración de ácidos grasos y aminoácidos libre circulación.

 

 

REFERENCIAS

 

 

Ahtiainen, J., Pakarinen, A., Alen, M., Kraemer, W., & Häkkinen, K. (2003). Muscle hypertrophy, hormonal adaptations and strength development during strength training in strength-trained and untrained men. European Journal of Applied Physiology, 89(6),

 

Badillo, J. J. G., & Ayestarn, E. G. (2002). Fundamentos del entrenamiento de la fuerza: Aplicacin al alto rendimiento deportivo Inde.

 

Baechle, T. R., & Earle, R. W. 1. (2007). Principios del entrenamiento de la fuerza y del acondicionamiento físico (2ª ed.). Buenos Aires, Madrid, etc: Médica Panamericana.

 

Dickinson, A., Mccall, G. E., Byrnes, W. C., Kraemer, W. J., & Fleck, S. J. (1999). Acute and chronic hormonal responses to resistance training designed to promote muscle hypertrophy. Canadian Journal of Applied Physiology, 24(1), 96-107.

 

Naclerio, F. (2011). Entrenamiento deportivo: Fundamentos y aplicaciones en diferentes deportes. Madrid: Editorial Médica Panamericana.

 

 

 

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